DISINCRONÍA EN NIÑOS Y NIÑAS CON ALTAS CAPACIDADES.


DESARROLLO ASÍNCRONO

Cuestionando la definición de altas capacidades como disincronía

El desarrollo asíncrono hace referencia a la evolución madurativa asíncrona, es decir, en distintos tiempos. Se asume que los niños y niñas con altas capacidades presentan un desarrollo cognitivo acelerado, mientras que el desarrollo físico, social o emocional, sigue un curso normal. Este hecho produce la “asincronía”.

Este planteamiento surge con Terrasier (1985) que considera que las personas con altas capacidades presentan una disincronía, es decir, una falta de sincronía en el desarrollo intelectual, afectivo y motor que afectaba a sus vidas llegando a provocar problemas psicológicos.

Para ello definió dos tipos de disincronía: disincronía interna, relacionada con las diferencias en los ritmos de desarrollo en el interior del propio sujeto a nivel intelectual, físico y afectivo; y la disincronía social, en cuanto a la discrepancia entre la velocidad del desarrollo intelectual de los sujetos en relación a sus iguales.

El impulso en personas con altas capacidades lo apoya el grupo Columbus a finales del pasado siglo en 1991. Definen las altas capacidades en relación a este desarrollo asíncrono:

Las altas capacidades son un desarrollo asíncrono en el que las elevadas habilidades cognitivas y una elevada intensidad combinadas, crean experiencias internas cualitativamente diferentes a la norma. Esta asincronía aumenta conforme lo hacen las capacidades. La singularidad de las altas capacidades los convierte en personas especialmente vulnerables y precisa modificaciones en la educación familiar y orientación que favorezca su óptimo desarrollo.

Sin embargo, en la actualidad (Rinn,2020) se cuestiona la definición de las altas capacidades como disincronía:

  • No tiene en cuenta el proceso del desarrollo del talento ni a las personas adultas una vez se han superado las disincronías (Gagné).
  • La teoría no es aplicable a todo el alumnado con precocidad intelectual (Dai).
  • La disincronía no es el elemento que define las altas capacidades, sino una posible consecuencia de las altas capacidades.
  • Es más adecuado indicar que la disincronía puede presentarse en personas profundamente dotadas, más que en todo el alumnado que presenta altas capacidades.
  • La disincronía no es un requisito para la identificación de las altas capacidades, como tampoco lo es la elevada intensidad emocional. El desarrollo emocional y social necesita considerar muchas otras cuestiones como la autonomía, persistencia, motivación, desarrollo de la identidad…

Por ello, concluimos que LOS NIÑOS Y NIÑAS CON ALTAS CAPACIDADES:

– NO HAN DE PRESENTAR NECESARIAMENTE UN DESARROLLO ASÍNCRONO

– LA DISINCRONÍA NO ES EL ÚNICO DETERMINANTE DE SU DESARROLLO SOCIAL Y EMOCIONAL Y, PROBABLEMENTE, MUCHOS OTROS FACTORES DESEMPEÑAN UN PAPEL MÁS IMPORTANTE

Autora: Pilar Herrero

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